HISTORIA DE LA PATARRONA
Érase una vez una brujita muy divertida, que estaba cansada de gruñir, de asustar a todos y de hacer hechizos. Cuando se enteró de que iba a llegar el carnaval y de que podría disfrazarse y convertirse en otros personajes de cuento, salió disfrazada para poder celebrarlo y visitar a los niños que tanto disfrutan disfrazándose como ella.
Visitó muchos colegios; sin embargo, a pesar de realizar tan largo viaje, no se encontraba cansada porque tenía 5 piernas y se las iba turnando para poder utilizarlas todas y así poder descansar.
La semana anterior a los carnavales, se le ocurrió una idea divertida para que los niños la visitaran todos los días: esa semana sería ella la jefa, escribiría una carta para ellos dónde les explicaría como tenían que venir al cole al día siguiente y, si la saludaban con una poesía, les dejaría leer sus mensajes. La poesía dice así:
BUENOS DÍAS PATARRONA,
SU GRANDIOSA MAJESTAD,
VISITAMOS TODOS JUNTOS,
A LA REINA DEL CARNAVAL.
UN MENSAJE TE PEDIMOS
Y LO VAMOS A ESCUCHAR,
PUES SI NO LO REALIZAMOS,
UN GRANITO NOS SALDRÁ.
Cada día la Patarrona nos pide...
PARA EL LUNES
Este año, para el lunes,
la Patarrona solicita
comenzar sin pereza
con algo "lindo" en la cabeza.
PARA EL MARTES
Solicita traer la cara pintada
con muchos colores,
¡bien decorada
y no es ninguna bobada!
PARA EL MIÉRCOLES
Para ir bien conjuntados:
calcetines desparejados
por encima del pantalón,
¡molará mogollón!
PARA EL JUEVES
Para no pasar frío
-del invierno yo me río-
una bata, pijama
(o ropa de cama) traeré
y el mundo veré al revés.
PARA EL VIERNES
Por fin, el viernes te pondrás
tu maravilloso disfraz.
La cara pintada,
algo en la cabeza,
el pijama o el batín
y sin olvidar...¡el calcetín!
